Servicios Sociales basados en la Comunidad

La mayor parte de los servicios sociales para las personas en mayor riesgo de exclusión están inspirados en los principios de  la producción industrial en serie. Las personas que tienen algún tipo de “anormalidad” se les trata conjuntamente en entornos separados y homogéneos: a las personas sin techo se les agrupa en un albergue, a las personas con discapacidad en un centro especial de empleo, a los mayores en residencias,  a los niños en riesgo en centros de acogida.,,, Y todo este sistema es gestionado por  ONG/empresas especializadas que recibe una subvención/pago  de la administración especializada en ese problema.

Todo este sistema a mi me parecía perfecto hasta que,  hace un año,  me encontré por primera vez  con mi amigo Martín (le he cambiado nombre),  que vivía,  hasta hace pocos días,  en la calle en un porche muy próximo a mi casa. Un día le pregunté por qué no se iba a un albergue… contesto rápidamente: porque ahí solo hay personas como yo, me controlan horarios de salida y entrada y hay muchas broncas.

La conversación continuó y me empezó a describir la alternativa que había creado.  Me dió una visión totalmente distinta de mi barrio,  me desveló relaciones, recursos y rostros de personas hasta entonces totalmente invisibles para mi:  guarda la ropa en una arqueta de riego que los jardineros  respetan;  la misma policia le ha llevado mantas en el invierno; cada día el vigilante del parking le deja hacer uso del baño ; los de las oficinas que salen muy tarde, hablan con él y comparten sus batallas, todas las noches vienen personas a verle, el del comercio le ha invitado a su iglesia….. Como quería conocer más sobre las soluciones “institucionales”, le pregunté si podía ir con el a comer a su centro de día. Sin dudarlo me contesto: sí, si ningun problema podemos llevar a amigos. Al entrar percibí toda la extrañeza en el equipo gestor y en sus compañeros de que Martín viniese con una persona que no era del colectivo y sentí también el estigma de entrar en ese espacio, no por la materialidad -las instalaciones eran perfectas, la comida buenísima- sino por lo que significaba estar marcado por una carencia.

He comprendido que  lo que valora más Martín es tener control de su vida, y  estar conectado con otras personas con quienes comparte intereses y valores. Y lo tiene en tanta estima,  que rechaza cualquier estilo de vida que vaya en contra de esos principios.

Esos dos principios autonomía y conexion con la comunidad  son  un torpedo en la línea de flotación de la mayor parte de los servicios sociales actuales, porque  estos servicios resuelven el problema material de la vivienda y  de la comida pero con frecuencia a costa de la autonomía personal y de la conexión con la propia familia y   la comunidad. Las personas sin techo tienen la opcion de rechzar esos servicios y dormir en la calle, sin embargo   las personas mayores, con discapacidad extrema o niños en acogida no pueden, viven como proclaman algunos movimientos activistas más extremos: “arresto domiciliario”.

El comienzo del informe “Sevicios basados en la comunidad” de la Union Europea va en la misma línea y lo expone de modo nítido:

“Accros the European Union, hundreds of thousands of people with disabilities, mental health problems, older people o abandoned and vulnerable children live in large segregating residential institutions….

Such institutions were originally created to provide care, food or shelter, but by now evidence has shown that they cannot ensure person-centre services (…) physical separation from communities and family severely limits the capacity and preparedness of  those living or growing up in institutions to participate fully in their community and wider society”

Lo más fascinante es que ya hay experiencias pioneras para crear alternativas que,  al mismo tiempo que abordan el reto de la vivienda/alimentación/educación/salud hacen crecer en autonomía a la persona y la conectan más con la comunidad. Estas iniciativas vienen de entidades veteranas del mundo asociativo que están innovando (ie. proyecto ENCO de Aleph y Aprocor, Housing First de RAIS) y de movimientos ciudadanos ie: PAH (Plataforma afectados por la hipoteca).  Y en estos 3 casos, que he citado hay personas que están promoviendo en primera línea este trabajo y al mismo tiempo hacen investigaciones académicas que sirven de base para  propuestas de reformas en las políticas públicas. Son personas híbridas: activistas/investigadores/políticos.  (Maria José Alonso Parreño, Fernando Vidal, German Jaraiz, Sarah SCHULMAN…)

En Medialab Prado, en el marco de un curso de Teoría U (Presencing institute MIT) estamos prototipando un laboratorio de políticas públicas para facilitar la transición hacia un modelo de servicios sociales basados en la Comunidad,

a) Es un lab es decir un espacio donde se puedan experimentar  y testear politicas públicas en pequeña escala para aprender y tunearlas antes de aplicar esas políticas a una escala más grande.

b) De políticas públicas: creemos que el estado es el responsable de garantizar el bien común y facilitar que cada uno contribuya a ese propósito común.  La emergencia de la sociedad en red y de proyectos tan emblemáticos como la wikipedia, nos han facilitado una poderosa metáfora de un nuevo orden social, donde en base a nuevos protocolos se busca articular la contribución única de cada persona/comunidad en torno a un propósito compartido. Creemos que la función de las politicas públicas es hacer posible ese entorno de colaboración.

Continuaremos compartiendo!. Si te interesa me puedes contactar en elena punto acin arroba neelabs.net

 

 

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